¿Que pasara si un misterioso sonido de arañazos te despertase en mitad de la noche? Si supieras que tu habitación da al jardÃn trasero de la casa, seguro que harÃas lo mismo que Henry: abrirÃas los ojos de par en par y tratarÃas de convencerte de que sólo estás soñando. Porque no puede haber nada al otro lado de la pared, ¿verdad? Pero, ¿y si te empezaran a caer trozos de escayola en la frente? Quizás actuarÃas de nuevo como Henry y mirarÃas hacia la pared. Y descubrirÃas que, ocultas bajo una delicada capa de pintura, hay noventa y nueve puertas que conducen a otros mundos. Pero en ese momento te darÃas cuenta, igual que Henry, de que algunas puertas, una vez abiertas, no siempre se pueden volver a cerrar, y que las criaturas de voz dulce y garras afiladas que se esconden tras ellas te están buscando precisamente a ti...