El pescado es la comida rápida por excelencia ya que se prepara y se cocina en muy poco tiempo. Su gran variedad permitiría que se cenara un pescado diferente durante todo un mes. El pescado usado en las recetas de este libro se puede cambiar sin problema por otros tipos de pescado. En caso de que no encuentre el pescado de la receta, es recomendable usar un pescado del mismo tipo. Los pescados blancos, como la lubina, pueden sustituirse por el salmonete o el mújol gris. También puede sustituir los pescados planos, como la platija, por besugo, lenguado o falsa limanda. En lugar de langostinos puede usar langostinos jumbo, berberechos en lugar de mejillones o almejas y salmón en lugar de trucha o trucha de mar. La mayoría de las recetas son fáciles de preparar, aunque las hay que requieren cierta planificación previa, ya que algunos ingredientes se tienen que marinar o requieren una cocción lenta. El libro está dividido en seis capítulos: aperitivos, sopas y estofados, ensaladas y entrantes, pastas, legumbres y cereales, platos principales y barbacoa. Muchas de estas recetas permiten modificar las cantidades para convertir, por ejemplo, un aperitivo en un entrante o un entrante en un plato principal. Las recetas del capítulo dedicado ala barbacoa pueden adaptarse y cocinarse a la plancha, al horno o en una sartén en caso de que el tiempo no acompañe.