Si usted es un lector holgazán, hiperactivo o desinteresado, se le recomienda utilizar la bibliomancia, es decir, abrir el libro al azar y leer sólo el aforismo donde cae automáticamente la vista o el dedo. De esta manera no se satura de información, no se fatiga, y goza de la ventaja de poder degustar un pensamiento durante largo rato, quizás todo un día. Aún no siendo muy afecto a la lectura, usted se puede sentir orgulloso del esfuerzo que está haciendo e incluso presumirle a sus amigos su nuevo interés por la literatura.