El derecho a la educación nos alerta de la necesaria inclusión de todos; y no solo de quienes pueden permitirse una educación prolongada. En este contexto, las preguntas que nos surgen son múltiples: ¿Cómo compatibilizar la igualdad ante la educación con el reconocimiento de la pluralidad de opciones y de modelos de escuela? ¿Qué currículum requiere la inclusión educativa? ¿Son las redes una propuesta de inclusión, de enseñanza, de aprendizaje? ¿Hay distancia entre el discurso y la práctica? ¿Cuál es la responsabilidad social del profesorado? ¿Y del espacio universitario? ¿Qué beneficios aportan en el aprendizaje, a lo largo de la vida, los dispositivos de la formación para el empleo? ¿Qué representa la acreditación de saberes obtenidos en espacios informales de aprendizaje? La formulación de estas y otras preguntas nos animaron a escribir esta obra.áBajo su título se recogen aportaciones de gran interés para el avance del debate sobre la inclusión educativa. Este libro sostiene una mirada ampliada de la inclusión relativa a procesos de enseñanza y aprendizaje en el sistema formal (y en el no formal e informal), así como a las transiciones que se producen entre los mismos.