Nubelejos del Mar no es un pueblo corriente.
A sus habitantes no les interesan gran cosa las cuestiones políticas, pero sí los caballosy las carreras, algo que viven con gran pasión.Pero un día algo oscuro y amenazador viene a romper la ´hipíca´ calma.
Sólo Alcornoque, un veloz corcel, y el chino Samuelín, su jinete, tratarán de impedirlo en una carrera en la que se juegan algo más que la vida.