En primer lugar, haz de ti mismo un maestro de perspectiva, después adquiere un perfecto conocimiento de las proporciones del hombre y otros animales, y también estudia bien la arquitectura.áEl gran deseo que tenía Leonardo da Vinci de lograr exactitud y realismo en su trabajo, lo llevó a comportarse casi como un investigador forense al observar y registrar todo aquello que lo rodeaba, y a producir una enorme cantidad de pinturas, dibujos, planos y diagramas.áCuidadosamente seleccionados a partir del acervo general de los dibujos de Leonardo, este libro presenta una amplia e inspiradora colección en la que se manifiesta la agudeza del ojo de Leonardo y la infalibilidad de su mano.áCuando el lector comience a contemplar estas imágenes, comprenderá por qué Leonardo creía que el ojo era el instrumento perfecto para descubrir las leyes de la naturaleza, y que el artista era el medio idóneo para la expresión de esas leyes.á