Es éste uno de los legados más valiosos de la Antig?edad, el tratado De anima de Tertuliano (siglos II-III d. C.), hombre de discordia, al que se ha llamado padre de la Iglesia, precursor del protestantismo, hereje montanista o valedor de sí mismo. Aquí rebate opiniones de filósofos, poetas, herejes..., siendo, por lo demás, fuentes de varios conocimientos, que se extienden desde el derecho o las ciencias naturales hasta la medicina, habiéndonos transmitido noticias que ningún otro llegó a consignar. Como romano, aunque en áfrica, es eminentemente práctico, llegando a anteponer la opinión de las mujeres, basada en la experiencia, a la de los médicos con sus hipótesis. Los temas son múltiples: el alma (origen, concepción, transmigración...). Los sueños y profecías, la muerte, el aborto, los horóscopos, etcétera. Con un estilo ameno, directo y punzante, consigue acercar nuestro propio presente a la cultura grecorromana de los primeros siglos de nuestra era.