La adolescencia ha adquirido un protagonismo indiscutido en las últimas décadas. La psicología ha contribuido no poco en su revalorización, mostrando al mismo tiempo su atractivo y particular importancia en la maduración de la personalidad. De la mano de este descubrimiento, la sociedad toda ha ido experimentado un curioso giro: de considerarla una etapa intrascendente o, incluso, temida y denostada, ha pasado a brindarle reverencia. Los adultos y niños desean verse como adolescentes, comportarse como ellos, y pensar como el los. Pero la causa de este giro tan pronunciado no debe buscarse en los adolescentes. El culto a la adolescencia no revela tanto la fuerza invasiva de los teens, cuanto la debilidad que está experimentando el mundo adulto a causa de su desorientación. Los adultos estamos en crisis. La adolescentización masiva no es sino un síntoma de esta crisis, en la Que han contribuido no poco las nuevas ideas provenientes de la posmodernidad. El presente libro está dirigido a todo lector que desee comprender cuáles son los cambios que ha experimentado el mundo de los adultos (mundo que, con el advenimiento de estas nuevas ideas, encuentra dificultades para redefinir los ´patrones de madurez´., y cómo impactan estos cambios en la educación y la vida de las nuevas generaciones.