El médico griego, fundador de la primera y más célebre Escuela de Medicina, nació en la isla de Cos el año 460, antes de Jesucristo, y murió en el 380. No falta quien afirma que no existió jamás, y que los aforismos y pronósticos que le son atribuidos son obra, no de un hombre, sino de muchas generaciones, que fueron consignados en fórmulas precisas el resultado de sus experiencias. Pero contra esta hipótesis está la mayor parte de los escritores modernos, entre ellos Littré. Es indudable que en todas estas reglas aisladas y a primera vista empíricas, existe unidad de que sólo un hombre podría imprimirles. Lo más probable es que, formado el cuerpo de la Medicina experimental por el maestro, fuera después sucesivamente enriquecido por sus discípulos, pero conservado siempre los puntos de vista generales, la unidad de doctrina y el carácter dogmatico que le dio el primitivo fundador.