En muchas compañías las decisiones de mayor importancia se atoran en la vacilación individual, el temor y la política burocrática. Pero estos son tiempos para un juego competitivo nuevo, el de la agilidad estratégica, en el que nada puede darse por sentado y ninguna ventaja competitiva puede durar para siempre. Para ganar, habrá que estar preparados para hacer compromisos reales sin demoras, una vez que se entiende una situación y se captan las opciones que abre o cierra. Las empresas estratégicamente ágiles no sólo aprenden a girar con rapidez y a transformarse sin perder impulso, sino que tienen ambiciones más elevadas: sacar provecho, de manera permanente y regular, del cambio y el desequilibrio. Se trata de que las organizaciones prosperen en olas continuas de cambio, en vez de ajustarse dolorosamente a las modificaciones en una alternancia de periodos de estabilidad y momentos de agitación. Agilidad estratégica presenta las tres capacidades esenciales necesarias para recuperar y mantener el crecimiento empresarial: sensibilidad estratégica, fluidez de recursos y compromiso colectivo. Estos tres elementos proporcionan un patrón consistente y efectivo, que puede ajustarse y evolucionar de forma rápida en respuesta a oportunidades estratégicas. Yves Doz y Mikko Kosonen combinan el profundo conocimiento académico de INSEAD con la amplia experiencia práctica de Nokia para poner a su disposición el libro que lo colocará delante de su competencia: Agilidad estratégica.