Más que un juego, el ajedrez es un mundo, o mejor aún, un conjunto de mundos tan fascinantes como inabarcables; mundos que nos atraen con la fuerza de lo que más nos distingue como humanos: nuestro cerebro, la capacidad de razonar lógicamente. Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas trata del juego y de sus dimensiones científicas, que es tanto como decir que trata de nosotros mismos. Su autor es Leontxo García, que fue ajedrecista antes de convertirse en «el ministro plenipotenciario del ajedrez» en España, como certeramente lo califica José Antonio Marina en su brillante prólogo.En más de un sentido, este libro es como el ajedrez, porque en él los lectores encontrarán un sinfín de temas. Historias ligadas a la ciencia, que tocan asuntos cuya repercusión va más allá de lo que ocurre en un tablero: por qué hay tan pocas mujeres en el ajedrez; cómo es posible que la mayoría de los jugadores tenga una memoria asombrosa; cómo funciona el cerebro de un ajedrecista; la relación del deporte mental por excelencia con la locura, el dopaje y las matemáticas, así como las conexiones del ajedrez con la informática (recuérdense los enfrentamientos entre el programa Deep Blue y Kaspárov). Ninguna computadora puede dominarlo.