Existen tesoros inagotables en la naturaleza que no siempre sabemos aprovechar. Plantas en apariencia tan humildes como el amaranto, la soya y el ginseng son en realidad un prodigio para la salud. No es extraño que los astronautas incluyan amaranto en su dieta espacial, que la soya sea quizas la solución al hambre mundial, y que el ginseng haya formado parte de la herbolaria china durante milenios. Este libro enseña los secretos y la forma de utilizar estas tres joyas, famosas por sus cualidades nutritivas, vitamínicas e incluso afrodisíacas. Incluye sencillas recetas que usted puede preparar en la comida de su hogar, para compartir con su familia este auténtico regalo de la naturaleza. Lo que leerá en estas páginas, realmente le sorprenderá.