Hace alrededor de tres años, Adam Lowe y yo nos preguntamos si sería posible fabricar una máquina generadora de forma. La imprenta constituía un modelo en el que basar nuestras ideas. A fuerza de prueba y error, descubrimos cómo construir una máquina efectiva de una manera sorprendentemente sencilla. En cuanto empezamos a crear objetos, comenzó a surgir una nueva realidad. Eran unos objetos únicos, esos objetos parecen más elementos naturales que de diseño. Ese estado de la materia no sólo tiene vida propia, sino que guarda una vaga relación con la intención y el control. Desde el punto de vista formal, lo más parecido es la cerámica Rakú japonesa. La hipermaterialidad de esos objetos o acontecimientos les confiere una presencia física corporal y el aire de unos objetos que bien podrían proceder de un animal. El fruto de los métodos tecnológicos son las soluciones tecnológicas, salvo en este caso.´ Anish Kapoor ´