México se enorgullece de sus artistas populares, de los hombres y las mujeres que mantienen vivas, con su labor, tradiciones ancestrales que embellecen la vida diaria, las fiestas, las ferias, los momentos culmintes en el ciclo de la vida. En las manos de estos artistas, el barro, la piedra, la madera, el vidrio, los textiles, la hojalata, el papel -también nuevos materiales, porque u tradición viva los va aprovechando- adquieren valores estéticos relevantes. Por eso, sus obras que definen y nutren nuestra identidad - han ido gando cada vez mayores espacios en los museos al igual que en los mercados cioles y extranjeros. Por eso es un acontecimiento que mucho nos alegra que ahora aparezca este primer libro de la colección del Museo de Arte Popular. Sin duda, u publicación que contribuirá a proyectar con más fuerza esta dimensión de nuestra cultura, absolutamente esencial.