El principal compromiso de este atlas es el intento de lograr una visión global. Los mapas globales destacan los comportamientos y las relaciones entre los Estados, invitando al análisis comparativo. Pero somos conscientes de que una perspectiva global tiene limitaciones y defectos frustrantes. Es virtualmente imposible, por ejemplo, detallar actuaciones medioambientales a pequeña escala. La proliferación del activismo ecológico popular es uno de los rasgos más positivos del final de los 80 y principios de los 90, y, sin embargo, no podemos mostrar su existencia. El activismo ecológico comunal de pequeña escala ha influido sobre gobiernos e instituciones de todo el mundo - exponiendo el impacto del militarismo en la antigua URSS y en EE.UU., creando un movimiento verde en Kenia, revitalizando la tradición india de proteger los bosques o sacando a la luz pública la inquietante situación nuclear de los isleños del Pacífico-. En todo el mundo, los movimientos populares, muchos de ellos fundados y mantenidos por mujeres, han hecho públicas una serie de situaciones que habían sido obviadas en su mayoría por grupos ecológicos mayores.