Francia ha perdido su puesto como capital culinaria mundial. Por primer vez en la historia de la gastronomía moderna, las cocinas más reputada: no se encuentran en el país vecino sino en Nueva York, Londres y, por supuesto, España. Al mismo tiempo, grandes sectores de la industria francesa del vino, el queso o la restauración están desapareciendo a ritmo vertiginoso, mientras otros países le toman la delantera. Si hace tan sólo unos años era casi imposible comer mal en el país vecino, ¿cómo es posible que hoy, en algunas de sus ciudades, cueste encontrar un buen restaurante? ¿Y cómo puede ser que Francia sea uno de los países donde McDonald?s tiene más éxito? ¿Estamos presenciando algo más que una decadencia culinaria? Michael Steinberger, crítico gastronómico, economista y figura de referencia en Estados Unidos, cree que las razones del declive de la cocina francesa -y el auge de la española- hay que buscarlas en una combinación de factores políticos, culturales y financieros. Para confirmarlo, emprende un apasionante viaje por las delicias de Francia y conversa con las grandes personalidades culinarias, desde los grandes chefs franceses -Alain Ducasse o Paul Gagnaire- y españoles -Juan María Arzak o Ferrán Adri?- hasta José Boyé o el director editorial de la reputada Guía Michelin, pasando por productores de vino e incluso granjeros y panaderos. El resultado es un libro rompedor y exquisito que ofrece una perspectiva totalmente nueva de la crisis de la cocina francesa. Una obra de tres estrellas, apasionante, inteligente y amena, que hará las delicias tanto de los aficionados a la gastronomía como de todos aquellos que deseen conocerla estrecha relación entre restauración y política.