Bronte Mettlestone tiene diez años cuando recibe un telegrama en el que le informan que unos piratas asesinaron a sus padres. Esto no la afecta demasiado: sus padres se fueron en busca de aventuras cuando ella era apenas un bebé. Se crió con su tía Isabelle (con la asistencia del mayordomo) y ha pasado una linda infancia entre tardes de té y paseos a caballo.