Los que sentimos verdadera afición por la avicultura no podemos menos que mostrarnos muy satisfechos al ver el desarrollo e incremento que va tomando por doquiera llegan las enseñanzas y el ejemplo.áYa no son unos pocos los que rinden culto a tan noble industria. En todas las regiones de España y aun en los más recónditos lugares se va extendiendo el uso de las modernas prácticas avícolas.áLas pequeñas razas comunes, susceptibles de dar un producto algo menos que mediano, se van sustituyendo con otras cuyas cualidades les superan en mucho, poseyendo la misma rusticidad para que su cría sea fácil y no sean mayores los cuidados que deban prodigárseles.