A mediados del siglo XVII, cuando el auge colonialista portugués se veía relevado por la pujanza de los holandeses y el imperio mongol tocaba a su fin, la India vivía una época de cambios cruciales. Al tiempo que se libraban cruentas guerras y los reinos pasaban sin transición de la grandeza a la decadencia, las religiones cristiana, hinduista y musulmana convivían armoniosamente. Precisamente el año 1657, un extraño grupo de personas se reúne en Goa para emprender un insólito viaje con el fin de entregar un preciadísimo obsequio. Un noble portugués pretende granjearse el favor del gran visir de Bijapur con un presente inaudito: una bailarina religiosa de excepcional belleza. Consagrada a la diosa Deva, esclava carnal de los monjes hindúes y de origen misterioso, Maya viaja rodeada de una serie de personajes a cual más pintoresco: un primo disoluto del portugués que huye de un pasado oscuro en Macao, un sombrío eunuco obsesionado con recuperar una valiosa joya, entre otros.