Aporta una nueva aproximación a las modalidades de la comunicación de los niños menores de dos años entre sí. En el curso de numerosas observaciones realizadas en las guarderías y en toda clase de situaciones, la comunicación entre los bebés demuestra tener una inusitada variedad y riqueza de medios. Los intercambios entre los niños son diversos y prolongados, lo cual prueba que ya en una edad muy temprena hay en el sujeto una voluntad de comunicarse y entrar en contacto con sus iguales. En su intercambio y su mutua comunicación los niños progresan en un dominio del mundo de los objetos tanto en como en su conocimiento de los demás. Las relaciones interpersonales son a menudo armaniosas, pero en caso de conflicto, los bebés son capaces de encontrar solos las estrategias adecuadas para resolverlo.