La preciosa Blancanieves vivía con su madrastra. Una mujer tan malvada que no podía resistir que la niña fuera más bonita que ella. Así que un día, llena de envidia, la madrastra ordenó a uno de sus guardias que llevara a Blancanieves al bosque y la matara, pero el soldado sintió lástima de la hermosa niña y la dejó escapar. Blancanieves vagó sola y perdida entre los árboles hasta que unos animalitos decidieron ayudarla.