Siempre me ha dado miedo el bosque, ese oscuro y desconocido lugar en los confines de mi pequeño mundo. Por la noche, a menudo soñaba con él y me despertaba angustiado. Ese miedo también me asaltaba de día, hiciera lo que hiciese y donde fuera que fuese. U noche, el miedo me atezó tanto, que ya no lo podía soportar por más tiempo.