Una joven china, estudiante en Londres, narra en primera persona las relaciones amorosas que entabla con un hombre mayor que ella. Poco conocedora de la lengua inglesa, Z (así se hace llamar por creer que su verdadero nombre es impronunciable para los londinenses) se sirve de un diccionario para entenderse con su amante. Pero las definiciones del diccionario ponen de relieve el desfase entre realidad y lenguaje, y su imperfecto inglés revela la imperfección de la comunicación humana a la vez que una verdad incuestionable: el aprendizaje del amor es más difícil que el de los idiomas. Todo ello con mucho humor, ternura e ironía. Una voz fresca, divertida y crítica que ahonda en la condición humana y en las diferencias entre la cultura occidental y la oriental.