La justicia no existe en este mundo: esta dolorosa experiencia aún existe a pesar de todos los esfuerzos legales. Jamás lograremos crear la sociedad justa, el orden jurídico correcto, simplemente porque la justicia no existe, realmente ni siquiera la conocemos, ¿cómo puede osarse entonces elegir a la justicia como el tema medular de nuestro ensayo, si ni siquiera podemos organizar nuestra propia vida? die conoce la verdad, die conoce la belleza de la cultura precolombia mexica o de las creaciones de Bach o Beethoven, de la cerdadera representación de las relaciones humas a través de Proust o Joyce, así como la confianza y justicia que habremos de experiemntar en múltiples relaciones con el prójimo. Conceptos generales como verdad, belleza y justicia existen, por ende, a través de nuestro mundo, aunque éste ni perfecto, ni bello, y mucho menos justo sea. Estos concpetos existen, en realidad, sólo como realización de las ideas desigdas bajo tales conceptos, de ahí que posean en sí mismas únicamente u existencia ideal. El hecho de que el ser humano no pueda vivir sin estos ideales, no es un argumento comprobable ni refutable, sin embargo evidente. Ello nos obliga a aspirar, en la medida de lo posible, a u realización extensa y trascendente de dichos ideales en el mundo, para así torrlos más humanos. De esta manera entiendo los esfuerzos explicativos acerca del Derecho Pel en la compilia que yace ante sus ojos. Hacer realidad los esfuerzos hacia u justicia material implica desarrollarlos a la luz del Estado de Derecho. Con las nuevas disertaciones aquí incluidas el autor de un panorama acaparador de sus investigaciones, que procuran proporcior u muestra justa de lo que es el derecho Pel.