Al publicar Café Toscana Susana Silva hace realidad un sueño largamente acariciado. El libro sale a la luz publica en un momento muy significativo de su existencia, en el que transita de una forma de estar a otra, que la confronta, y le presenta nuevas oportunidades, apelando al poder desafiante de su espíritu. Esta edición es producto de sus ilusiones, de su tesón, pero también de sus horas creativas de las que se aferró para no permitir ser arrastrada por la corriente del desasosiego. El resultado es esta novela, que se relata en varios tiempos y en varias voces, en la que Susana, con la audacia de una debutante escritora, se da el lujo de proponer nuevas formas narrativas. Su lectura es divertida, reflexiva y sorprendente en ciertos episodios claves para la historia, en los que nos hace contactar con nuestras propias viviencias, y en la magia de recordar el futuro que me llevó por momentos a pensar en la ocmplicidad de Calderón de la Barca. Café Toscana recrea bellamente los ambientes de algunas plazas italianas y nos envuelve en la delicia de compartir con otros en torno a una aromática taza de café.