En recuerdo de su gran amor, de u relación que duró sesenta años, Benedetti escribe: ´Nos encontramos siendo niño y niña / y nos fuimos queriendo de a poquito / novios conscientes / luego nos casamos y cumplimos 60 años de suerte / u maña ella empezó a extraviarse / no encontraba la casa madrileña / y a mí me fue ciendo la piedad / como u nueva forma del amor´. El poeta ha transformado el dolor de la pérdida en creación. Expresa con fuerza su gusto por la canción, el amor, el erotismo, el poder ejercido por el vino, su reconocimiento a los escritores que han marcado la ruta de su vida, a los enemigos, a la lucha de clases, al dinero, a la soledad, forma un calidoscopio de sueños, situaciones y sentimientos tan vasto como su obra misma.