En estas cartas C. S. Lewis comparte con sus jóvenes corresponsales sus impresiones del colegio (no soportaba las matemáticas) y lo que piensa sobre el escribir y los animales. Y, por supuesto, habla de Narnia, explica por qué sólo hay siete libros en las Crónicas, cómo pronunciar el nombre de Aslan y las posibilidades que tiene Susan de regresar a Narnia.