¡Nada hay como disfrutar un chiste bien contado y con mucha expresividad! Y más cuando usted lo repite una y otra vez en la mente para grabárselo y contárselo a la primera persona que se le atraviese. Además. si se conjuga con esa actitud alburera, tan propia del mexicano, pueden provocarse las más estruendosas carcajadas con un sabor muy particular, digno de cualquier buen platillo de chistes rebozados de ingenio. A lo largo de Chistes picantes, el lector apreciará todo un compendio de personajes vivos y chispeantes, que quizá alguna vez desfiló en su mente: animales, argentinos, borrachos, compadres, doctores, el inigualable Pepito, feministas, gallegos, inditos, infieles, judíos, la madre, novios, políticos, suegras y muchísimos más. Por lo tanto, está usted ante el mejor menú de Chistes picantes que degustará desternillándose al máximo.