Cuando nos referimos a un trabajo de arte, de música o de literatura como un ?clásico?, una de las observaciones que formulamos es que el trabajo ha estimulado una serie de tratamientos y de interpretaciones. Una imitación, por descontado, es el halago más visible y creíble. Cuando Charlie Abernathy removió nuestra comodidad clínica quirúrgica con un aluvión de preguntas no podía predecir, ni nosotros tampoco. que sus irritantes esfuerzos serían la base del conjunto de la serie Secretos conocidos como ?Abernatismos? en la práctica totalidad de las disciplinas médicas. Uno de los aspectos característicos de Charlie era su capacidad para tomar el pulso al progreso. Casey Stengel señala a las mil maravillas: ?En béisbol se pierden más partidos de los que se ganan?. La derrota es indefectible si no se investiga, se aprende o se pregunta. En Medicina, y también en Cirugía, no podemos permanecer quietos. Alfred North Whitehead. un filósofo estadounidense, señalaba: ?Ningún hombre de ciencia podría suscribir sin matices... las creencias científicas que tenía diez años atrás?. Debemos ser flexibles, evolucionar y preguntar. Afortunadamente, la capacidad de autocrítica de los cirujanos es casi exclusiva de estos profesionales. En ningún momento deberíamos marchar como un ejército de lemmings hacia un mar de aceptación intelectual. La sexta edición de Secretos-Cirugía está dedicada de nuevo a la serie de preguntas irritantemente incisivas de Abernathy. Charlie nunca se tomó demasiado en serio las típicas respuestas tradicionales. Los cirujanos intelectualmente activos nunca deben acomodarse en exceso. Es bueno poner en duda los dogmas, es malo conformarse. Los dinosaurios fueron inflexibles y se extinguieron. Los cirujanos nunca lo harán.