Para lectores avezados, para aficionados y aun para quienes comienzan su contacto con los libros, leer es siempre una aventura y un diálogo. Leer es una actividad que compromete todo cuanto somos y pensamos; es, de muchas formas, una experiencia vivencial. Se lee por placer, para aprender, para recordar, para no olvidar, en fin, para vivir más allá de los límites de nuestro tiempo y nuestro espacio.áCisterna de sol es un depósito de las huellas que en un lector han dejado los libros en su vida, no sólo en el contexto de la literatura. Más allá de la reseña, estos ensayos son un pretexto para reflexionar, para soñar y para dimensionar la literatura dentro de la vida.áNo se puede vivir para leer pero es indispensable leer para vivir mejor, para sentir con mayor profundidad, para entender con mayor claridad y vivir mejor en nuestra piel. Los libros son refugio y morada, invitación y aliciente, como dijo Alfonso Reyes, uno de los mejores lectores de todos los tiempos: ´los libros son, como la libertad, el refugio de los pecadores´.