Sin comienzo ni fin, con la posibilidad de leerse al derecho y al revés, esto es, ante todo, una guÃa para perderse en la Ciudad de México. Porque basta salir a la calle, afinar la mirada y abrir todos los sentidos para descubrir que lo insólito -esa delgada lÃnea que corre paralela a la rutina y atraviesa lo inusual, misterioso, exótico, terrible o poético de la ciudad- es también una forma de conocer su esencia. AsÃ, los 121 retratos de la vida contemporánea de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) que aquà se presentan no son sino una pequeña muestra de la infinidad de paréntesis que cada habitante podrÃa abrir para dejar que los viejos bostezos y muecas de desesperación se transformen en refrescantes bocanadas de asombro. La guÃa de los citámbulos resulta en el fondo un manifiesto a favor del vagabundeo como fuente insustituible de placer y conocimiento.