La familia de George es un tanto peculiar: son vegetarianos y evitan cualquier tipo de tecnología: por eso viven sin televisión, sin teléfono, sin radio y ¡sin ordedor!, por lo que George se ha gado la fama de ´raro´. Un día, su cerdito entra en la casa del vecino y George tiene que ir a rescatarlo. Allí conoce a Annie, u niña de su edad un tanto pretenciosa y muy mentirosa y a su padre, Eric. La casa donde viven es un pequeño ´museo de la ciencia´, y lo que más llama la atención de George es Cosmos, el ordedor, que se presenta a sí mismo como ´el más potente del mundo´. Después de jurar que usará la ciencia sólo para buenos fines, George, de la mano de Cosmos, descubre cómo se crearon las estrellas.