Un buen cóctel se compone de tres elementos: un licor para perfumar, un alcohol de base para dar cuerpo y un zumo de fruta para ligarlo. Esta es una costumbre que los barman han convertido en regla, pero el ingenio en ocasiones supera la norma y el universo de los cócteles permite la creatividad y la distinción. Más de 200 recetas de cócteles completamente ilustradas: los grandes clásicos, pero también numerosas creaciones a base de vodka, ginebra, whisky y otros licores. Una introducción al universo del cóctel que presenta, por una parte, los útiles indispensables para prepararlos y, por otra, consejos y técnicas que permiten realizar todas las recetas.