La avena es uno de los cereales más completos que podemos consumir. Sus cualidades energéticas y nutritivas la hacen única. Es rica en proteínas, hidratos de carbono, grasas y vitaminas B y E, además de en minerales y oligoelementos. Posee siete de los nueve aminoácidos esenciales para la vida y contiene sílice, un mineral que actúa como un superconductor que beneficia la electrobioquímica del organismo. Su acción terapéutica es incomparable. La avena purifica, es fuente de energía, vitalidad y disminuye la ansiedad. Refuerza el sistema inmunitario y es muy eficaz como complemento de cualquier tratamiento médico. Acelera las recuperaciones posoperatorias y mejora la concentración. Sus sustancias mucilaginosas protegen el intestino y enriquecen la flora. Por todo ello, está considerada un alimento óptimo: facilita la digestión y regula los desequilibrios de peso.