¿Qué es el autosabotaje? Todos lo hemos practicado. Es cuando decimos que nos deprime nuestro empleo pero no movemos un dedo para buscar otro: cuando nos quejamos de sobrepeso pero seguimos bebiendo cerveza y atiborrándonos de helados: cuando vamos al médico pero no hacemos caso de sus consejos: cuando aseguramos que deseamos algo pero hacemos todo lo posible para no conseguirlo.
¿No resulta irracionales estas contradicciones tan evidentes? Por supuesto, pero incurrimos en ellas continuamente. Aquí encontrará una guía para salir del atolladero y dejar de culpar al mundo de las piedras que nos ponemos en el camino.
El autoengaño es uno de los mecanismos más fascinantes del ser humano. Los animales no practican el autosabotaje ni la dilación: no quieren, ni dejan las cosas para más tarde cuando podrían las cosas para más tarde cuando podrían conseguirlas en el momento.
Pero los seres humanos sí. Las personas pueden pasarse la vida en un estado de permanente autoengaño. Son capaces de sabotear sus relaciones sentimentales, hacer fracasar sus empresas y esquivar una y otra vez el éxito cada vez que se presenta. Y todo esto, sin tener la más remota idea de lo que están haciendo y por qué.
¿Y por qué razón se convierte una persona en su peor enemiga? ¿Por qué dice una cosa y hace otra? Simplemente, porque desconoce sus auténticos deseos y necesidades. Entender el proceso de autosabotaje es el primer paso para empezar a vivir sin trampas ni angustias, sin culpar a los demás ni sentirnos culpables. De hecho, en esta vida sólo podemos ganar si dejamos de sabotearnos a nosotros mismos, ya sea aplazan decisiones o exigiéndonos una perfección tan alta que resulta inalcanzable.