Autodidacta de poderosa imagición, Juan José Arreola > ha ejercido los más disímiles oficios: vendedor ambulante, periodista, maestro y sobre todo charlista de palabra deslumbrante y ademanes categóricos. Inquietador profesiol de vidas y sensibilidades, bue parte de la joven rrativa mexica le debe enseñanzas definitivas. Su primer libro (Varia invención), lo situó como uno de los mejores cuentistas actuales. Confabulario > le da sitio aparte en nuestras letras. La forma lo enreda y el tiempo al transcurrir lo desenreda: retor u vez más las palabras y ofrece al lector textos desolados y admirables. Su evolución literaria podría resumirse así: la ingenuidad que deviene sapiencia, la alusión que se convierte en ilusión, el plano vertical que se trueca plano oblicuo. El tema del amor es capital en su obra: va del idealismo adolescente a u visión aterradora y caricaturesca de la mujer, cifra y símbolo de la ejeción, del dolor y de la muerte. Entre otras virtudes, Arreola ha creado las imágenes y las metáforas más hermosas con que cuenta aquí el poema en prosa, la fábula y el cuento reducido a sus rasgos esenciales. Autor de textos redondos por lo que toca a los persojes, la estructura y el estilo, me parece el más perfecto, porque los lastres que venía padeciendo la literatura mexica desaparecen en él sin dejar huella.