Publicada en 1762 esta obra se cuenta entre las que dieron origen al mundo moderno no sólo en la historia de las ideas, sino en la praxis social y política. Al explicar los fundamentos de la convivencia ciudada Rousseau recalca que el poder del Estado ha de subordirse a la voluntad general del pueblo. En un mundo preocupado por acceder a la democracia, esta obra expone sus ideas principales y sus objetivos, aún pendientes en muchos países dos siglos después.