Contar historias es como correr: todos sabemos hacerlo, pero muy pocos logramos destacar. Para hacer una buena entrevista de trabajo, para vender un producto, para convencer al jefe de que merecemos un aumento, contamos una historia. Esto ocurre porque, como ha descubierto la psicología cognitiva, las historias son el modo en que organizamos nuestra mente. Lo que parece más complicado es hacer que algo llame la atención entre la enorme cantidad de información que recibimos todos los días. Richard Maxwell y Robert Dickman aseguran que no es tan difícil. Demuestran de qué manera la capacidad para hilvanar una narración se relaciona con cualquier empresa y cómo cualquiera puede beneficiarse de su poder. Si leemos atentamente los extraordinarios ejemplos que cuentan los autores y seguimos los sencillos pasos que nos proponen, podremos llegar a ser los mejores narradores para convencer a los demás.