Conversaciones con Thomas Bernhard es un documento extraordinario no sólo por su contenido, sino también por constituir una de las escasísimas excepciones a la norma de no conceder entrevistas que tenía el gran escritor austríaco. Inflexible a la hora de salvaguardar su trabajo y su modo de vida del acoso de los medios de comunicación. A partir de cierta época Bernhard se apartó definitivamente del ambiente literario y sus acontecimientos mundanos. No obstante, entre 1981 y 1988 accedió a mantener una serie de conversaciones con Kurt Hofmann, redactor del estudio de la Radíodifusión Austríaca en Salzburgo, parte de las cuales posteriormente, y con el consentimiento de Bernhard, fueron emitidas por radio y publicadas en forma de libro.