En el presente libro se publica una entrevista realizada a David Alfaro Siqueiros donde rememora aquella época agitada de su vida, esa revolución precoz, anterior a todos los grandes acontecimientos del siglo XX, donde era inconcebible, en su opinión, el artista desligado de la política. ´Entre humanismo y comunismo es natural afirmar que un comunista no puede aceptar de ninguna manera la aplicación y desarrollo de una corriente que expulsa la imagen del hombre y el medio físico y social.´ ´Casi todos los murales -y toda su práctica- están compuestos con base de franca tolerancia humanista que parten o llegan siempre a los temas medulares de las luchas de liberación de los pueblos oprimidos, las luchas de los desposeídos para conquistar una efectiva justicia social y el repudio a la guerra para oprimir sojuzgar y envilecer a los débiles.´