´La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados´, dice Marx, pero no Karl, sino el mucho más afectuoso Groucho. Pero es verdad: la política puede servir para los fines más elevados pero suele terminar sirviendo los apetitos más bajos y personales. En coro de Monólogos, Raúl Rodríguez nos muestra un México tan real como ilusorio, transitando entre la apatía, la abulia, la tragedia y la lucha desaforada por el poder: es una historia de ficción amarrada a la más estricta realidad. Porque Raúl de los que nos habla, en última instancia, es del poder. Decía Lincoln que todos podemos soportar la adversidad pero si se quiere probar el carácter de un hombre entonces hay que darle poder.