Trajes y costumbres indican mucho más que una forma de ser, una apariencia o un modo de vida. Mientras la indumentaria establece la pertenencia a un grupo, una etnia o una sociedad, las costumbres nos revelan los fundamentos ocultos, los rasgos propios de cada pueblo y las reglas establecidas. Tener el cuello largo, el talle de avispa, el pie pequeño o el cuerpo tatuado es plegarse a las exigencias de un modelo de belleza determinado, que rige las reglas de la seducción, del placer y del deseo. Michel Biehn, apasionado coleccionista, presenta en este libro un reportaje fotográfico excepcional con vestidos, trajes y adornos de todas las épocas y todos los rincones del mundo.