Cuenta la leyenda que un buen día, un grupo de alumnos y alumnas andaban preocupados porque sus profesores habían propuesto a toda la clase una tarea ciertamente complicada, una tarea que no acababan de entender. Al menos durante todo un curso deberían encontrar la llave del saber. Un instrumento tan poderoso que, si llegaban a dominarlo, les permitiría conocer por sí mismos todos los secretos del mundo que les rodeaba: sus ríos, sus montañas, sus ciudades y gentes, con sus culturas y costumbres diversas, además, el Sol, la Luna, las estrellas, la lluvia, los vientos, la nieve... Algo tan maravilloso y mágico que les ofrecería la posibilidad de retroceder en el tiempo y conocer a personas de otras épocas, ser espectadores de grandes acontecimientos ya vividos y. por supuesto, conocer otros mundos que sólo habitan en la imaginación. Después de muchos avatares y experiencias, nuestros protagonistas se dieron cuenta de que esa llave, ese objeto todopoderoso que les abriría todas las puertas del saber, estaba muy cerca, tanto que la usaban diariamente cada vez que intentaban indagar en las páginas de un libro, aunque no siempre eran capaces de conseguir resultados. Es más, algunos chicos y chicas habían decidido abandonar la empresa y dedicarse a otras cosas menos complicadas: jugar con videojuegos, ver la televisión, escuchar música en el móvil... Finalmente, con la ayuda de sus profesores y profesoras, tomaron la sabia decisión de intentar conseguir esa llave. También vosotros vais a ser los protagonistas de una nueva leyenda. También vais a conseguir la llave del saber, aquel que alcanzáis a través de la lectura.