La patología ha utilizado numerosas técnicas de diagnóstico que han ido evolucionando según los conocimientos que tenemos de la enfermedad. Entre las técnicas que han resultado más útiles para el diagnóstico destacan la citopatología (CP) y la histopatología (HP). Actualmente podemos considerar que la inmunocitoquímica (ICQ) y las técnicas moleculares basadas en la técnica de las reacciones en cadena de la polimerasa (PCR) son otros complementos totalmente integrados en la patología diagnóstica. La aplicación combinada de la citología con técnicas inmunocitoquímicas y moleculares está plenamente aceptada para el diagnóstico de las enfermedades.