El crecimiento sostenido no es la regla, sino la excepción. Muchas empresas, aun las más exitosas, se paralizan, lo que es especialmente cierto en un ambiente económico tan impredecible como el actual. Esa lentitud -o estancamiento- en el crecimiento por lo general se produce no por fallas de administración o errores estratégicos, sino por fuerzas que están dispersas, suelen ser desconocidas y poseen un gran poder de aniquilación. Cuando el crecimiento se estanca ofrece una perspectiva en cuanto a los factores que dificultan la evolución de toda organización, expone las dinámicas destructivas que quizá están agotando a su compañía (y de las cuales es probable que usted no esté consciente) y, más aún, ofrece un conjunto de principios centrales que pueden ayudarle a regresar a la senda del crecimiento. No es una fórmula secreta, pero sí un modelo probado que usted puede aplicar a sus propias y únicas circunstancias.