Estamos saturados de realidad,de esta realidad a menudo indescifrable que nos invade en los espacios p¿blicos de las grandes ciudades,y tambien sobrealimentados de una realidad ´a la carta´ cocinada con noticias y acontecimientos,con la que nos aturden los medios de comunicacion.En este confuso fluir de acontecimientos e informaciones,casi resulta imprudente resistir a los embates de las corrientes.Pero es cierto que preferimos ser indiferentes.