Este no es un libro para ser leído sino para ser frecuentado, como un amigo íntimo, secreto. Puede pedirle que lo sustente, y lo sustentará, que le alumbre, y le alumbrará, que lo conmueva, que juegue, y jugará con usted al juego más misterioso del mundo, el del azar que no existe. Hágale una pregunta, inquieta o esperanzada, en todo caso íntima, una de esas preguntas que está más allá de la inteligencia, y que de ordinario se le hace al corazón con los ojos cerrados. ábralo al azar. Dentro hay alguien que le habla. No sólo le dice cosas más o menos interesantes, no, sino que contesta a esa pregunta que ni siquiera ha expresado en voz alta. él responde a su manera, a veces desconcertante. Pero no se sorprenda. Extrañamente, lo que en él se dice siempre tiene sentido.