Métete en tu nariz, recorre la tráquea hasta llegar a los pulmones y allí toma el desvío que lleva a las venas y las arterias para seguir el ritmo de tu corazón Déjate llevar por esta excursión que recorre el interior de tu cuerpo, descubre los órganos que intervienen en la respiración y pásmate ante la compleja red de tuberías que nos recorre de arriba abajo.