En una ocasión, un cocinero macedonio afirmó que la buena cocina debe ser sencilla, multicolor, saludable y nutritiva. Con esa aseveración estaba corroborando la tradición de sus antepasados helénicos. Y es que la gastronomía de la antig?edad clásica se sustentaba en cuatro pilares que siguen caracterizando la cocina griega contemporánea: frescura, vitaminas en abundancia, simplicidad y variedad. Los antiguos griegos ya mezclaban los ingredientes que estaban a su alcance y los que acababan de descubrir, y probaban diversas posibilidades combinatorias y de preparación. En aquella época ya conocían los guisos de cerdo con pescado y preparaban salteados de fruta, frutos secos y verduras. La tradición antigua y las técnicas refinadas conforman hoy una de las cocinas tal vez más sanas de toda Europa.