Lo importante es creer o no creer en Dios. Quienes creen están convencidos de que Dios es Un Ser Incomprensible, Todopoderoso, Espléndido, Magnánimo, Generoso que creó el Universo todo y, al hombre, por razones que nuestra mente no puede comprender. Resulta tonto poner a Dios un nombre, vestirlo de alguna manera, situarlo en cierto lugar y atribuirle características definidas, y creer que siente predilección por determinado pueblo de la Tierra. Dios, si existe, es único, es Universal, es para todos, humanos y bestias, plantas, microorganismos, seres animados e inanimados, planetas, estrellas, galaxias, en fin, es la Sabiduría Suprema, la Voluntad Total, El Inconcebible. Esta es la conclusión a la que llega uno después de leer esta ingeniosa novela, entretenida, original, en la que participan como protagonistas personajes de diferentes credos, identificados por un sentimiento superior. ¿Llegará el día en que la armonía reine en el mundo y sus habitantes, desprovistos de la carga de terquedad que con tanta frecuencia los atormenta, dejen de invocar a Dios como motivo de sus rencillas?